El Mito Desvelado De La Llamada “Zona Quema Grasas”

 Muchos de vosotros ya habréis escuchado hablar, ya sea en el gimnasio por parte de vuestro monitor o en algún programa relacionado con la salud, de la famosa “Zona quema grasas” ….

¿Pero realmente qué es o para qué sirve practicar una actividad física que te permita trabajar en esta zona?

 Pues bien, primero hay que saber que es un estado del organismo en el cual, para obtener energía, se utilizan los famosos ácidos grasos. Para conseguir llegar a dicho estado se debe practicar cualquier actividad física, por ejemplo, correr, con cierta intensidad (es decir, que te permita trabajar entre el 65% y el 75% de tus pulsaciones máximas).

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 Según muchos “expertos” o entendidos en la materia para perder grasa, o peso en general, es necesario entrar en la mencionada zona de trabajo. Por consiguiente, se pueden encontrar en la mayoría de gimnasios personas inexpertas, o incluso amateurs en la práctica deportiva, subidas en cintas de correr o en bicicletas para conseguir perder grasa corporal o peso en general. Dichas personas pueden llegar a pasar incluso más de una hora sin que se les caiga una sola gota de sudor

 ¿Alguna vez has visto en tu gimnasio alguien haciendo esto? ¿Te parece familiar?

 Si llegados hasta aquí aún piensas que lo dicho por tu entrenador aquella mañana o tarde, en tu gimnasio, o aquel experto en la televisión es lo más efectivo para perder esos kilos de más que tanto te cuesta perder… a continuación te respondemos.

 ¡La respuesta es NO! Por una simple razón la respuesta es negativa y ahora vamos a explicarlo.

 La realización de esfuerzo físico prolongado, de baja o mediana intensidad no ayuda en absoluto a la quema de grasa, aunque se utilicen ácidos grasos para la obtención de energía. Para ser claros, es necesario entender un poco la fisiología humana para comprenderlo, aunque todos sepamos en general qué es la famosa grasa corporal.

 Un momento… ¿Seguro que sabemos qué es la grasa que notamos en nuestro abdomen?

 Pues bien, aquellas pequeñas bolas que se acumulan debajo de la piel y, además, tienden a acumularse justo donde no las queremos, son llamadas adipocitos. Pero no es el único grupo de grasas que existen, en nuestro organismo, sino que hay cinco tipos y a continuación vamos a ver su clasificación:

 – Los mencionados adipocitos.

 – Las lipoproteínas (las cuales transportan en el torrente sanguíneo las grasas provenientes del intestino, por ejemplo).

 – Las lipoproteínas VLDL (transportan las grasas provenientes del hígado hasta el tejido adiposo).

 – Las llamadas grasas FFA (del término anglosajón” Free Fatty Acids”, que son las grasas que circulan libremente por el torrente sanguíneo).

 – Las grasas IMGT que son acumuladas en nuestros músculos y son las grandes olvidadas.

 Y es que en la última parte de la clasificación tenemos el causante de que la mencionada “Zona quema grasas” no funcione como debería.

 Las grasas IMGT son grasas intramusculares y como su propio nombre indica están pegadas a nuestros músculos para ser utilizadas como fuente de energía rápida y eficaz. En nuestra masa muscular hay aproximadamente 1600 Kcalorias, en un individuo que pese unos 90Kg, acumuladas en forma de grasa.

 Durante el proceso de entreno con intensidad baja nuestro cuerpo utiliza los siguientes porcentajes:

 -35% del glucógeno muscular

 -31% de grasas del tipo FFA

 -24% de grasas del tipo IMTG

 -10% de la glucosa del torrente sanguíneo

 Ahora te estarás volviendo a preguntar… ¿Cuál es el problema entonces si quemamos bastante porcentaje de grasa corporal?

 La pregunta a esta respuesta sería un Sí pero tiene trampa. No quemas la grasa que te interesa y lo vamos a exponer con un ejemplo.

 Imagina que llegas a casa sediento y sabes que en el sótano tienes un arsenal de botellas de agua bien frescas. Justo al lado tuyo, sobre la mesa, tienes una botella que también está fresca y decides bebértela antes que bajar al sótano a por las demás. Obviamente siempre escogerás el camino que menos energía te haga gastar, así que si hay más botellas a tu alrededor y sigues con sed, te las beberás.

 La naturaleza es sabia y el modelo del menor gasto energético también puede encontrarse en los cables de electricidad o en la propia naturaleza con diferentes tipos de árboles y seres vivos en general. Siempre se tiende a realizar algo con el menor gasto energético.

 Volviendo al tema, el cuerpo hace lo mismo. ¿Para qué gastar energía almacenada en otro lugar si la tiene almacenada en el mismo sitio (en este caso los músculos)?

 Se deberían pasar entre 1 hora y media corriendo a aproximadamente 12Km/h para gastar la energía almacenada intramuscularmente antes de utilizar las reservas. Y aun no acabamos aquí… Cada esfuerzo físico provoca que el organismo tienda a realizar cambios para adaptarse a los requisitos del esfuerzo. Por lo que el esfuerzo prolongado no provoca cambios que favorezcan a la pérdida de peso, y volviendo al ejemplo anterior extraemos algo muy significativo. La próxima vez que vuelvas a casa con sed te aseguraras de tener suficiente agua disponible… y es que el organismo hará algo parecido con las grasas acumulándolas intramuscularmente para que no haya escasez la siguiente vez que hagas tu rutina de deporte.

 Ahora ya entiendes por qué la llamada “Zona quema grasas” se acerca más al mito que a la realidad. No obstante…no te preocupes. En siguientes artículos explicaremos los entrenos más adecuados para perder peso de manera efectiva.

 ¡Nos vemos en el siguiente artículo!

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