El Peligro De Las Dietas Que No Cubren Tu Necesidad Mínima De Calorías

1200-kcal No cabe duda decir que uno de los factores más importantes a la hora de adelgazar es el déficit de calorías. Para que el organismo empiece a utilizar la grasa almacenada en nuestro cuerpo, como fuente de energía, tenemos que aportarle menos calorías de las que necesitamos, y así obligarlo a utilizar grasa de su rico almacén. ¿Significa esto entonces que cuanto menos comemos más grasa “quemamos”? En teoría así sería, pero la realidad es bastante diferente.

 Lo que tenemos que tener en cuenta es que nuestro organismo es sumamente complejo. El cuerpo humano es un conjunto de billones de células vivas, las cuales trabajan constantemente, se desarrollan, se dividen, muchas producen hormonas u otras sustancias muy importantes para nuestra salud, otras se contraen para que nos podamos mover (los músculos) o luchan contra  “agentes externos” para protegernos (las células blancas en la sangre). ¿Qué significa todo esto ?

 Lo que quiero decir es que hay una cantidad mínima de calorías que tenemos que aportar a nuestro cuerpo para que pueda funcionar correctamente, manteniéndote sano o al menos vivo. A esto se le llama Índice Metabólico Basal (en inglés “Basal Metabolic Rate”). En uno de nuestros anteriores posts  explicamos cómo calcular dicho índice → utilizado estas dos fórmulas :

  • Para Mujeres :

   BMR = (9,99 x peso (kg)) + (6,25 x altura (cm)) – (4,92 x edad) – 161

  • Para Hombres:

  BMR = (9,99 x peso (kg)) + (6,25 x altura (cm)) – (4,92 x edad) + 5

 Así podemos calcular, por ejemplo, que el metabolismo basal de una chica de 24 años, de 160 cm de altura y 60 kg de peso equivale a 1320 kcal. Entonces nunca, repito NUNCA debe comer menos de dicha cantidad… ¿Por qué ? Ahora lo explico.

 1320 kcal calculadas en el caso anterior son las que necesita el organismo para funcionar: para mantener la respiración, para que el corazón se mantenga latiendo, para la división celular, para que funcionen correctamente todos los órganos, etc. Es decir, para todo aquello que tenga lugar dentro de tu cuerpo cuando no te mueves. Cualquier movimiento significa más gasto energético. Entonces, a dicha cantidad, le tenemos que sumar las calorías que gastamos durante el día haciendo diferentes cosas cotidianas  y practicando deporte.

 ¿Ya sabéis ahora por qué 1200 kcal no son suficientes para una dieta? Bien,  pero ¿Qué pasa si de todos modos comemos tan poco que no llegamos a nuestro  Índice Metabólico Basal?

 

1) El cuerpo envejece:

 Hay que tener en cuenta que la comida que ingerimos no sólo equivale a energía. Muchos alimentos pueden aportarnos vitaminas, minerales y otras sustancias necesarias para mantenernos vivossanos, como por ejemplo los antioxidantes. Por lo tanto si comemos demasiado poco, menores serán dichas sustancias y el estrés oxidativo de tu cuerpo aumentará. Si a tu cuerpo no le proporcionas suficientes nutrientes lo que comenzarás a notar será sequedad en la piel,  caída del cabello, uñas débiles, empeorará tu visión, sufrirás de enfermedades virales con mucha más frecuencia y notarás más arrugas en tu rostro (pese al uso de cremas hidratantes). Si además de seguir una dieta que no llega al índice Metabólico Basal, también entrenas, la mayoría de los nutrientes de tu organismo irán a parar a los músculos, con lo cual dichas consecuencias serán aún más notorias.

2) En vez de grasa perderás masa muscular:

 Si quieres lucir un cuerpo en forma y bien sano, perder masa muscular es una de las peores cosas para dicho fin. Los músculos además de permitir que nos movamos, son  magníficos “centros quemadores de grasa”, ya que son los que suben tu metabolismo basal. Cuanta más masa muscular tienes, más cantidad de calorías quemas cuando estás en reposo. Esto es porque mantener la masa muscular le cuesta mucha energía al cuerpo. Es por ello que nuestro organismo cuando está en “modo hambruna” consume, como primera parte, los músculos ya que su mantenimiento no será rentable. Por ejemplo, imagínate que tienes que pagar unos cuantos cientos de euros por la electricidad que has gastado en tu casa durante un mes. Seguro que al siguiente mes lo primero que harías es apagar lo que más energía consuma y sea “menos útil”, como por ejemplo el aire acondicionado o la calefacción. Lo mismo hace tu cuerpo, se deshace de los músculos porque son una parte costosa. Y como consecuencia cuanta menos masa muscular tienes menos grasa utiliza tu organismo.

 

 3) No adelgazarás:

 Cuando el cuerpo obtiene muy pocas calorías de tu dieta nuestro cerebro envía una alerta encendiéndose “el modo hambruna”. Esto significa que tu organismo bajará el metabolismo para dejar de consumir tanta energía y entonces lo que ocurre es que cualquier comida que ingieras se almacenará como tejido graso. Paradójicamente se puede llegar hasta el punto en el que una loncha de lechuga te haga engordar. Seguro que esto no es lo que quieres que ocurra.

 

 4) Empeorará tu salud:

 Mucha gente, para adelgazar, además de recortar calorías lo que hace es también dejar de comer cosas que contengan grasas. Hay personas que llegan a eliminar cualquier tipo de grasa en su dieta pensando que eso les ayudará a perder peso. No pueden estar más equivocados… ¿Qué pasa cuando no le aportas grasa a tu cuerpo? Pues que no se absorben las vitaminas A, D, E, K. Éstas para poder absorberse necesitan estar acompañadas por grasas, si no, ni un kilo de zanahorias te aportará la vitamina A que necesites.

 Hay que tener en cuenta que a los productos llamados “bajos en grasa o desgrasados”, para seguir manteniendo su sabor, se les añade más azúcar y sal, por lo tanto hacen que el nivel de insulina, en nuestro organismo, suba muchísimo más después de comerlos, comparándolo con el consumo de los mismos productos que contengan grasas. La Insulina es la gran enemiga en la quema de grasas. La elevada ingesta de azúcares acompañada por el alto nivel de insulina, hacen que se almacene grasa en tu cuerpo sin comerla directamente, ya que nuestro organismo sabe convertir perfectamente cualquier azúcar en grasa, y así ser almacenado en el tejido graso. Los productos desgrasados además provocan un descontrol en la sensación del hambre. Estos productos bajan el nivel de leptina y suben el nivel de grelina. La primera es responsable de mandar información al cerebro de que tu estómago está lleno, la segunda de que está vacío. Esto significa que todo el tiempo sentirás hambre y tu cuerpo no parará de exigirte que le proporciones comida.

 Otro punto a tener en cuenta es que son las grasas las que hacen que tus comidas te dejen satisfecho (de que te sientas lleno). Esto es porque primero, las grasas no dejan que el estómago se vacíe rápidamente por lo cual no vuelves a sentir hambre demasiado pronto después de haber comido productos no desgrasados, y segundo, se ha confirmado que eliminar la grasa en una dieta puede provocar depresión.

 

 5) Puedes desarrollar hipotiroidismo o la enfermedad de Hashimoto:

 Las enfermedades mencionadas suelen afectar más a las mujeres que a los hombres. Esto puede ser debido a que las mujeres jóvenes son las que más suelen obsesionarse con la pérdida de peso

 Cuando se come muy poco y se entrena intensamente, el cuerpo se estresa mucho lo que puede disminuir el nivel hormonal en la tiroides  y como consecuencia  provocar hipotiroidismo. Dicha enfermedad es consecuencia de que la tiroides no produce hormonas suficientes: la TSH, FT3 y su forma activa FT4. Estas hormonas son imprescindibles para nuestra salud, y su falta provoca que el metabolismo baje. Por eso mucha gente que sufre de hipotiroidismo padece también de obesidad y les es muy complicado bajar de peso.

 La enfermedad de Hashimoto ocurre en las mismas circunstancias, es decir: un gran déficit de calorías, intensos y frecuentes entrenos y mucho estrés. Entonces nuestro propio sistema inmunológico comienza a identificar las células de la tiroides como enemigas, y lucha contra ella. El mecanismo exacto de esta enfermedad aún se desconoce, pero no cabe duda decir que muchas personas se acaban enfermando por hacer dietas muy bajas en calorías y sin tener en cuenta sus necesidades diarias basadas en el Índice Metabólico Basal.

 Espero que haya quedado claro el por qué es tan importante seguir una dieta personalizada y balanceada, con un déficit de calorías que nos permita perder peso de una manera saludable. Si en vuestro camino encontráis a un dietético o a un entrenador personal que os prepare una dieta típica, para bajar de peso, de unas 1000 – 1400 kcal sin haber hecho un estudio de vuestras necesidades diarias, mejor sería acudir a un verdadero profesional… ya que, al fin y al cabo, recuperar la salud perdida es mucho más duro y difícil que seguir cualquier dieta.

 Desde HealthyStronger os mando un cálido abrazo y como siempre decimos, si tenéis cualquier pregunta no dudéis en consultarnos.¡Hasta la próxima!

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